Gracias a sus dimensiones reducidas, la mesa resulta idónea incluso para los espacios más pequeños.
La chapa de fresno y el abedul macizo aportan calidez y un toque natural a la habitación.
Resulta muy cómoda gracias a las dimensiones generosas del asiento y al respaldo alto, que proporciona una buena sujeción a la espalda.
Las patas de la mesa son de madera maciza, un material natural muy resistente.
El fresno es una madera dura, resistente y con vetas decorativas. Con el tiempo el color adopta un tono más cálido y dorado.
Para conseguir una solución totalmente coordinada, combina este producto con otros artículos con acabado de chapa de fresno de la serie LISABO.